Ofrece razones y motivos, concreta posibilidades, propicia oportunidades y reafirma las convicciones, de que aún a pesar de
todo, algo puede hacerse…
“Se fueron pensando al menos, en que la educación podía servir para algo…¿es algo, no?”
“Estuve pensando…quiero terminar el secundario…para algo me va a servir… ¿no?”
“Nos aprobaron el proyecto, ahora si vamos a tener tornería, carpintería y herrería”
“Te estaba buscando…mi marido consiguió trabajo, ahora tenemos casa…tenemos un lugar dónde estar…a veces la vida algo dá…”
“Señuuuuu me quedo acá, no me llevan a la escuela de Ezeiza”
“Hoy me duele la panza… pero no de hambre como algunas noches, de la risa”
…Y sí, quizás no es mucho, son cosas que no cambian el sistema, no erradican la pobreza del mundo, no contribuyen a la redistribución de la riqueza… pero constituyen pequeñas revoluciones, esas que animan y permiten creer que algo se puede hacer…
Hoy, y quizás, con una excesiva cuota de idealismo y optimismo… sueño, deliro, creo y me convenzo de que alguna vez “el año verde” va a llegar…
El mismo día, tal vez, en que la justicia, la igualdad y los derechos dejen de ser sólo proclamaciones…
Mientras... seguiremos intentando, haciendo, proponiendo…y también pretendiendo ganar pequeñas luchas…
Y justo, cuando las energías parecen agotarse y las convicciones debilitarse, "surgen" estas “pequeñas cosas” que renuevan las ganas…las esperanzas…
… y hasta reviven las "llamitas"... esas que hacen que el “fuego no se apague nunca”…
Les dejo una canción hermosa...


